Batalla comercial entre operadoras de telefonía por los ‘smartphones’

Publicado el 01-04-2010 , por I. del Castillo

Los tres grandes operadores españoles de comunicaciones móviles (Movistar, Vodafone y Orange) pretenden convertir 2010 en el año de los smartphones de bajo coste.

La tendencia, que es común al resto del mercado mundial, tendrá importantes consecuencias en las cuentas de resultados de los operadores, debido a que previsiblemente contribuirá a modificar el mix de ingresos que se perciban por llamadas de voz y el negocio de datos.

También influirá en las políticas tarifarias, especialmente en los precios de las conexiones de datos, y permitirá que este tipo de terminales híbridos se ponga al alcance de capas de población mucho más amplias que hasta ahora, especialmente entre jóvenes y adolescentes.

Costes altos
La mayoría de los smartphones (teléfonos inteligentes, a medio camino entre un móvil y un PC, similares al iPhone) actuales tienen un alto precio para el operador (entre 350 y 450 euros), lo que obliga a las compañía a hacer un gran esfuerzo financiero en las subvenciones para ponerlos al alcance de sus clientes. Para recuperar esa inversión suelen utilizar estos teléfonos para atraer a clientes de grupos rivales o de su base de usuarios de tarjeta prepago hacia el contrato.

Sin embargo, a partir de las próximas semanas y durante la campaña de verano, el mercado español empezará a recibir modelos de smartphone con precios en origen mucho más bajos, de alrededor de 120 ó 100 euros.

Se trata de equipos con pantalla táctil del entorno de 3 pulgadas, cámara de fotos de al menos 3 megapixel, MP3 y un sistema operativo que permita navegar con facilidad por Internet, configurar el correo electrónico y disponer de tiendas de aplicaciones para descargarse todo tipo de programas y juegos.

Debido a su bajo precio relativo, los operadores van a tener que invertir menos en la subvención y el equipo podrá ser comprado por capas de población con mucha menos renta, lo que permitirá que se amplíe su distribución al mercado de tarjeta prepago, de forma que se abrirá a muchos jóvenes y adolescentes con pocos ingresos, pero que son usuarios intensivos de funciones como el acceso desde el móvil a las redes sociales, que los teléfonos inteligentes facilitan.

Uno de los primeros en desembarcar en el mercado de smartphone de bajo coste será Orange. El grupo galo tiene previsto lanzar a finales de abril un terminal con pantalla táctil de 3,2 pulgadas, cámara de 5 megapixels, conectividad HSPA (que ofrece capacidad de descarga de datos de hasta 7 megas por segundo) y el sistema operativo Android, de Google. 

Los nuevos móviles costarán en torno a 100 euros frente a los más de 350 que cuestan ahora.

El equipo, fabricado por el grupo taiwanés Foxconn –famoso por ser el fabricante de los iPhone de Apple–, se llamará Boston en España y se venderá con la enseña de Orange, a un coste en origen ligeramente superior a los cien euros.

Muy poco después, en mayo o junio, Movistar lanzará un equipo similar y en el mismo rango de precio, fabricado por el gigante chino Huawei y que también utilizará el sistema Android.

Finalmente, el grupo Vodafone también quiere tener presencia en este segmento con un smartphone que previsiblemente será similar al de Movistar, ya que también tendrá un precio cercano a los cien euros, usará Android y será made in Huawei, aunque posiblemente llegue algo más tarde, en torno al verano, según fuentes de la industria.

Nuevas tarifas
La revolución que supondrán los móviles de bajo coste afectará posiblemente también a la estructura de tarifas de datos, imprescindibles para utilizar estos terminales. Ahora, las más baratas empiezan en unos 10 euros, aunque las más difundidas rondan los 15 euros mensuales y existen también de 25 y 39 euros mensuales en el caso del iPhone. 

Estos costes, a los que hay que sumar el coste de las tarifas de voz, son demasiado elevados para la capa más jóven de la población, por lo que, previsiblemente, deberían reducirse si verdaderamente las operadoras quieren democratizar su uso.

Pero, como estos teléfonos facilitan el uso de llamadas de voz sobre IP (que utilizan programas como Skype para hacer llamadas de voz sobre conexiones de datos), pueden acabar canibalizando los ingresos por llamadas de voz, que siguen siendo el 80% de las ventas totales de los operadores. Esta evolución podría obligar a que, a medio plazo, las tarifas de datos eleven su precio para compensar la caída de ingresos por llamadas de voz.

España, tercera en Europa
España es el tercer mercado europeo por volumen de usuarios de ‘smartphones’, con 9,9 millones a finales de enero, por detrás de Italia (15 millones) y Reino Unido (11,1 millones), pero por delante de Alemania (8,4 millones) y Francia (7,1 millones), según un reciente informe de la consultora comScore.

Sin embargo, es el segundo que menos ha crecido (después de Italia) en el último año, con un aumento de sólo un 27% frente a los 7,8 millones que tenía en enero de 2009, frente al 70% de aumento interanual del Reino Unido, el 48% de Francia y el 34% de Alemania.

Fuente: expansión.com


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