Ploder se declara insolvente con una deuda de 315 millones

La lista de víctimas a consecuencia de la crisis continúa ampliándose. La constructora Ploder ha presentado hoy concurso voluntario de acreedores ante el Juzgado de lo Mercantil número 9 de Madrid. Lo hace ante la imposibilidad de cerrar un acuerdo con las entidades financieras y los proveedores para rebajar su deuda de 315 millones

La empresa presenta el concurso ante la conclusión mañana martes del plazo preconcursal de cuatro meses para negociar con sus acreedores al que se acogió el pasado 29 de octubre de 2009 tras constatar su insolvencia. Ploder ha solicitado la antigua suspensión de pagos algo más de dos años después de que en octubre de 2007 anunciara su fusión con Uicesa.

En este tiempo, el grupo presentó a acreedores financieros y proveedores una propuesta de convenio en la que ofrecía pagar el 60% de su deuda (con una quita del 40%) en un plazo de tres años. Los principales acreedores de Ploder eran las entidades financieras, a las que debía cerca de 200 millones de euros, mientras que el resto (115 millones) correspondía a proveedores.

Presentó un ERE para el 74% de su plantilla
La constructora sí ha logrado llegar a un acuerdo con los sindicatos para rebajar su número de empleados, de forma que presentó a principios de febrero ante el Ministerio de Trabajo un expediente de regulación de empleo (ERE) para rescindir 188 puestos de trabajo, equivalentes al 74% de su plantilla.

Según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, correspondientes a 2008, la constructora debía a la banca 81,5 millones de euros a largo plazo, procedentes sobre todo del préstamo sindicado obtenido para financiar parcialmente la adquisición de Uicesa en 2007. A ello había que sumar otras deudas a corto plazo con las entidades financieras y numerosas deudas con subcontratas y proveedores, así como otro tipo de acreedores.

La constructora con sede en Madrid facturó 504 millones de euros en 2008, un 27,7% menos que en el ejercicio anterior, gracias sobre todo a la obra civil (proyectos de obras y vías ferroviarias) y en menor medida a la construcción residencial tanto protegida como no protegida, que todavía representaba el 36,5% de su cifra de negocio.

La negociación del plan de pagos y de viabilidad -una fórmula por la que también optó Nozar- paralizó los concursos necesarios de acreedores que presentaron algunos de sus proveedores, que tendrán que resolverse ahora. La declaración del concurso voluntario de acreedores permite a la compañía conservar las facultades de gestión y administración sobre su patrimonio, lo que no es habitual cuando se acuerda la declaración de concurso necesario.

Fuente: Expansión.com

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